30 de marzo de 2017

Paisajes de foto: El hundido de Armallones

Regresamos al fabuloso parque Natural del Alto Tajo para descubrir un fantástico paisaje lleno de naturaleza e historia. El rio Tajo a su paso por las tierras situadas entre las localidades alcarreñas de Armallones y Ocentejo ha escavado un barranco  en la roca caliza dejando como resultado  los típicos cortados en el páramo que se pueden apreciar asiduamente a lo largo de todo su curso alto.
En esta ocasión, el barranco formado tiene la singularidad de que en su fondo se alojan una serie de rocas gigantes que cayeron provenientes de la parte alta del barranco debido a un movimiento de tierras provocado por un temporal a finales del siglo XVI actualmente estos riscos se oponen al avance de las mágicas aguas turquesas del tajo creando saltos de agua, rápidos y pequeñas cascadas otorgando al paisaje movimiento y viveza. Tal fue el desprendimiento que incluso llego a varar el rio durante varios días provocando un gran revuelo en las poblaciones cercanas, también existe otra versión de los hechos que aseguran que el derrumbamiento fue provocado por un seísmo.
Este paisaje resulta muy llamativo por la sensación de vida que da a medida que lo vamos descubriendo, su importancia geología, su histórico difícil acceso y el conjunto de todos los elementos que alberga en un pequeña superficie hacen que su disfrute sea intenso y nos deje con ganas de mas, dada su magnitud  paisajística por momentos nos traladaremos a las montañas rocosas americanas.



Lugar de culto para los amantes de la geología, pliegues, fallas, cuchillares, cascadas tobaceas y travertinos adornan el paisaje por lo que su interpretación resulta espectacular y practica para sus visitantes. En cuanto a la vegetación, los paramos están dominados por la sabina, en el cañón dependiendo de la iluminacion se y orientacion conviven especies atlanticas  la zona mas Umbría con vegetación abundante que presenta tilos, avellanos y arces, por contra en  la zona de sol y el fondo del barranco con temperaturas mas altas y menos humedad aparecen especies típicas del bosque mediterráneo, pinos y arbustos bajos como el romero el tomillo y la cornicabra.
En las alturas el ave carroñera por excelencia de nuestra fauna, el buitre leonado, vigila todo el paisaje, otras aves como el águila perdicera  o el Cernícalo conviven con ella en los escarpes, en los márgenes del rio habita la nutria junto a otros mustélidos como la garduña o la comadreja, además aparece el zorro, muy presente en todos los diferentes ecosistemas de la comarca del alto Tajo. En el curso del rio debido a sus bajas temperaturas y su alto contenido en oxigeno todavía se pueden contemplar la arrinconadas truchas comunes junto a barbos y bogas. Ciervos y gamos destacan entre los mamíferos herbívoros.
Para descubrir este paisaje habrá que partir del pueblo de Ocentejo a través de una pista forestal que se dirige hacia el Tajo, a partir de este punto continua su curso de forma paralela hasta las ruinas de las salinas de la inesperada una ruta sencilla, muy agradable y espectacular.

8 de marzo de 2017

El valor del lobo



Estando cercana la manifestación a favor del lobo vivo del próximo día 12 de marzo en Madrid, resulta necesario conocer a fondo la realidad de uno de los emblemas de la fauna española. Animal que alcanza el titulo de mito, levanta pasiones y admiración a la vez que es perseguido y odiado por otros. Después de consultar y estudiar varios medios especializados y diferentes asociaciones de ambos lados se pueden descifrar una serie de claves para entender mejor este conflicto de actualidad.

España es el país europeo con un mayor numero de lobos vivos, actualmente su presencia se reduce a la parte occidental norte de la península ibérica, principalmente en Galicia, Cantabria, León, Zamora y Asturias, existiendo ademas poblaciones recurrentes en pirineos, resto de castilla y león, Madrid, País Vasco, La Rioja, Castilla la Mancha, Extremadura y Sierra Morena. En cuanto a la normativa vigente, a grandes rasgos la Unión Europea regula bajo la directiva hábitats que al sur del rio Duero el lobo esta totalmente protegido y al norte es una especia cinegética, regulada mediante cupos, gestionados a su vez por las diferentes autonomías, otra vez las autonomías. La creación de una comisión especializada y profesional con fondos europeos para la investigación, estudio y conservación del lobo sería una declaración de intenciones por parte de la Unión Europea que si se llevara a cabo ayudaría a entender mejor la situación actual.

Los casos recientes y aunque parezca mentira reales en los que han aparecido ejemplares decapitados, ahorcados y mutilados de lobos ibéricos en aparcamientos, puentes o postes de pueblos han llamado la atención de numerosas personas ya sean del ámbito del ecologismo, la naturaleza o simples ciudadanos de a pie. La figura histórica del alimañero desapareció en nuestro país afortunadamente allá por el año 1970, desgraciadamente aun hoy en pleno año 2017 su sombría figura sigue presente con la diferencia de que el antiguo actuaba desde el desconocimiento, la necesidad y el hambre para liberar a las poblaciones rurales de sus enemigos naturales, todo ser vivo que compitiera y que amenazara la subsistencia de las personas que vivían de la agricultura y la ganadería. 

Que España sea el país donde mas lobo hay de Europa Occidental en parte tiene que ver con el proteccionismo y la divulgación que se le dio a partir de los años 70, movimiento encabezado por el gran D. Félix Rodríguez de la Fuente, momento en el que nuestro protagonista estaba prácticamente extinguido, con apenas 400 individuos. Aunque también es cierto que nos encontramos en el país europeo donde mayor biodiversidad hay, envidia me da pensar como sería nuestro país a principios del siglo XX, o incluso en la época romana cuando se aseguraba que una ardilla podía atravesar de norte a sur la península ibérica trepando de árbol en árbol. 

Uno de los mayores problemas de este debate esta en que los censos de población que se manejan son de hace 30 años con lo que no se sabe a ciencia cierta el numero actual de lobos, este estaria en torno a 1500 o 2000 aproximadamente. Una parte importante para realizar estos censos es el número de cabezas por manada a tener en cuenta ya que puede hacer variar mucho la cifra total final. De nuevo, seria necesario por parte de la administración realizar un censo actualizado y modernizado por profesionales contratados que diera una idea del estado actual real del lobo en España.

La ganadería actual nada tiene que ver con la que se practicaba hace 100 años, la modernización y la tecnificación han incrementado los rendimientos y la rentabilidad, aunque debido ha otros factores el resultado es una ganadería moderna en la que los márgenes de beneficio son muy estrechos pero rentable, con tendencia a la desaparición de las pequeñas explotaciones y muy dependiente de las ayudas gubernamentales. El estado reciente de la ganadería se debe a la bajada de precios general, el abandono de la población de las áreas rurales y la introducción en el mercado de carnes  provenientes de países en los que el coste de producción es mucho menor que en España, el lobo por lo tanto se puede considerar, salvo excepciones, que es un mal menor. Que la presencia del lobo este ligada a zonas en las que hay ganadería no es del todo cierto, ya que la distribución del lobo durante los últimos 100 años ha ido reduciéndose al norte del Duero debido a que ha encontrado menor presión humana en estas zonas alejadas de grandes núcleos poblacionales en un medio mas agreste y difícil de acceder al que se encuentra mejor adaptado; ya que por ejemplo, existen otras zonas ganaderas por excelencia como Salamanca o Extremadura donde los ataques y su presencia son mínimos. La ganadería y el lobo pueden convivir en equilibrio y coexistir ya que ésta no es el único alimento del lobo, ademas existen numeroso métodos tradicionales que hay que promover e insistir para evitar y minimizar los ataques como son la presencia de mastines, vallado eléctrico, encerrar el ganado por la noche, instalar cercados o hacer un pastoreo vigilado. Durante los últimos años se ha instaurado un programa de ayudas y seguros, que aunque serian ciertamente mejorables, aseguran una parte económica de todas las perdidas por ataques. El hombre necesita a estos dos actores en un entorno en el que ambos deben coexistir al encontrarse interrelacionados desde que existe la ganadería como tal con el hombre prehistórico, no en vano el lobo llego a ser un animal domesticado.

El control cinegético de esta especie emblemática abarca varios matices, la caza del lobo  persigue dos objetivos, por un lado conseguir el preciado trofeo de abatir uno de los grandes mamíferos ibéricos, por lo que se han llegado a pagar cantidades desde los 2.000 € hasta incluso los 9.000 € y por otro evitar su expansión y colonización para que así no se reduzcan las poblaciones de otras especies cinegéticas que serian alimento del lobo y que actualmente solo tienen como único depredador al hombre; jabalís, ciervos o cabras montesas serian algunos ejemplos. Existen estudios en la sierra de la culebra que relacionan la presencia del lobo con los mejores ejemplares de ungulados debido a la selección natural de los individuos mas fuertes y resistentes que hace la simple presencia de su depredador natural donde ecológicamente, el lobo se encontraría en la cúspide de una pirámide alimenticia completa. Actualmente sin ir mas lejos, en la comunidad de Madrid existen superpoblaciones en diferentes zonas de herbívoros como la cabra montesa o el jabalí, la causa principal es la ausencia de depredadores que puedan controlar estas poblaciones, ante esta falta aparece la figura del hombre, encargado de autonominarse para impedir la proliferación de estos herbívoros mediante la caza. Mención aparte tienen los abatimientos realizados en Parques naturales e incluso Parques Nacionales, espacios naturales donde la protección de la fauna y la flora alcanzan sus cotas mas altas, registrándose varios casos con total impunidad. 

Las noticias relacionadas con el lobo tradicionalmente tienen una gran repercusión en nuestra sociedad, son numerosos los medios que se hacen eco cada vez que se produce un posible caso de ataque al ganado, rellenando paginas de periódicos y boletines informativos, incluso reporteros alertando del posible ataque del lobo al hombre, increíble pero cierto, todo ello indirectamente produce una sensación de miedo y rechazo innecesario ante este fantástico animal. Resulta sorprendente que se acuse a los defensores del lobo que lo hacen desde sus casas en la ciudad y de no conocer la realidad, afortunadamente hace años que existe la libertad de expresión y por otro lado hay que tener en cuenta que la figura del lobo se quiera o no es patrimonio natural de nuestro país y de Europa. Dar a conocer esta  situación y actuar es fundamental para que se llegue a todos los estamentos de la sociedad e intentar solucionar el conflicto político y social al que nos enfrentamos. Por un momento pensemos cuando aparece en la televisión un documental de un tigre siberiano o de un oso panda y nos rasgamos las vestiduras por su futuro incierto. Pues bien, salvando las distancias, mucho mas cerca de nosotros tenemos el caso de otro animal emblemático al que tenemos que proteger de la mejor forma posible para que las futuras generaciones puedan disfrutar de su presencia en la naturaleza, dejar de lado la política y los intereses creados a su alrededor, fomentando por supuesto una ganadería competitiva, moderna y de calidad que pueda coexistir con muestro protagonista.

16 de febrero de 2017

Paisajes de foto: El barranco de la Hoz



Este magnifico paisaje se encuentra ubicado en el Parque Natural del alto tajo en la provincia de Guadalajara donde el rio de mayor longitud de la península ibérica y sus afluentes han moldeado y dibujado un paisaje abrupto de una riqueza natural asombrosa. Concretamente en la localidad de Corduente aflora un entorno mágico donde gigantes rojos guardan el barranco que forma el rio Gallo, en sus inmediaciones prácticamente encajada en la roca, emerge la ermita de la virgen de la Hoz, lugar de culto con un aire místico que sorprende.

Existe una senda escalonada que sube hasta diferentes alturas donde se han habilitado una serie de miradores que ofrecen multitud de panorámicas de toda la grandeza del barranco. Destacan los colosos farallones rocosos formados por arenisca y conglomerados inyectados de un color rojizo característico otorgado por el óxido de hierro. Estos gigantes se encuentran coronados por los emblemáticos pinos rodenos o resineros que se adaptan de forma asombrosa a estos suelos arenosos tan erosionados. En las partes altas son asiduos los vuelos del buitre leonado y los saltos de la cabra montesa, naturaleza en estado puro. Al fondo se intuye gracias a la galería que forma el bosque de ribera que lo acompaña, el curso en forma de hoz que dibuja el rio Gallo, diferentes pájaros de ribera y ánades, mamíferos como la nutria o las emblemática trucha se refugian en sus aguas limpias y oxigenadas. Se trata de un paisaje con una gran estabilidad independientemente de la estacionalidad ya que farallones y pinos permanecen inalterados con el paso de las estaciones, solamente visible en los tonos ocres que adquiere el bosque de ribera durante el otoño.




Englobado dentro del Geoparque  comarca de Molina Alto Tajo este paraje es un museo vivo y una enciclopedia para los amantes de la geología y la litología que buscan el origen de los paisajes. Son numerosos los carteles y paneles explicativos que jalonan el barranco, indicando diferentes paradas para que los visitantes conozcan los secretos mejor guardados del barranco de la Hoz, ademas la presencia de numerosos fósiles marinos atestiguan la existencia de un mar hace millones de años que fue desapareciendo hasta llegar al punto actual, curiosidades que explican la formación de estos territorios tan sorprendentes. Aunque se puede visitar durante todo el año, es mas recomendable el otoño y la primavera para evitar las temperaturas extremas que se dan en la comarca durante el invierno y el verano. Su visita se puede completar paseando por las calles medievales de la cercana y  gloriosa villa de Molina de Aragón, así como recorrer otros parajes naturales del Alto Tajo cercanos como pueden ser el puente de San Pedro o el Salto de Poveda.

Jose Angel Macho Barragues
joseangel.macho@hotmail.com

26 de diciembre de 2016

Alto Lozoya y Tejo de Barondillo

Ruta: Alto Lozoya y Tejo de Barondillo

En estos días en los que el tejo esta siendo tan mentado tanto por su propiedades medicinales como por ser protagonista de la película un monstruo viene a verme vamos a descubrir un fabulosa ruta que nos llevará a conocer un árbol ejemplar ubicado en un lugar repleto de Naturaleza. Para iniciar Esta ruta habrá que trasladarse a la preciosa localidad serrana de Rascafría



En un entorno espectacular, durante el recorrido se podrá disfrutar de paisajes como la presa y el embalse de pradillo, el puente de la angostura o diferentes panorámicas de las cumbres de Peñalara. En el trayecto nos adentraremos en un paisaje montañoso rodeado de praderas y pinares en el que nos encontraremos acompañados en todo momento por el susurro del los numerosos arroyos que se dirigen a rendir pleitesía al rio Lozoya o arroyo de angostura, como es conocido en esta parte de su curso. El cantar de pequeños pájaros del bosque como herrerillos, escribanos o zorzales amenizan el trayecto, los reflejos de las cumbres de la sierra de Guadarrama en el embalse de Pradillo resultan espectaculares, creeremos por momentos que nos encontramos en los Alpes suizos. En este tramo fluvial el paisaje esta salpicado de pinos, acebos, robles, álamos, helechos, chopos y rosales silvestres . En las cristalinas aguas oxigenadas que nos encontraremos se podrá seguir el rastro de la huidiza nutria cuya alimentación principal se basa de pequeños crustáceos como el cangrejo de rio y peces como la arrinconada trucha común. Otra imagen fastuosa es la que encontraremos al llegar al puente de la Angostura, parece que ha quedado anclado en el tiempo por su perfecta conexión con el entorno, resulta asombroso lo bien que ha envejecido esta majestuosa construcción en mampostería fabricada por orden de Felipe V. El gran protagonista de la ruta es sin duda alguna el tejo milenario de Barondillo, un tipo de árbol no muy común en la sierra de Guadarrama y que gracias al microclima que se da en esta ladera sombría y con abundante humedad se ha asentado  y crecido lentamente hasta convertirse en el ser vivo mas longevo de la Comunidad de Madrid. Este ejemplar de tejo femenino cuya edad ronda los 1700 años actualmente se encuentra rodeado de otros ejemplares de su especie, aunque con menor edad y porte. Sus grandes dimensiones y su envergadura, resultan espectaculares, al tratarse de una zona de difícil acceso, ha quedado resguardado y protegido de posibles alteraciones en su entorno; ademas se ha establecido un vallado perimetral y diferentes paneles que informan de la importancia de este gran ejemplar vivo de tejo en el que sus vetustas y retorcidas ramas principales inyectan su savia a las partes mas jóvenes otorgándolas un verde mas brillante.  Históricamente son muchos los mitos y leyendas que acompañan a esta emblemática especie de árbol, muchas de ellas hilan en torno a su eternidad y longevidad, por lo que fueron desde tiempos de los celtas en cementerios, lugares sagrados e iglesias.



Esta ruta parte del área recreativa de La Isla en la localidad de Rascafría, concretamente en el kilometro 31,500 de la M-604 de donde sale una pista forestal que remonta el rio Lozoya por el margen derecho hasta llegar al puente de la angostura; una vez allí debemos cruzarlo y seguir recto la pista que encontramos de frente, ésta va en constante ascenso en zigzag hasta llegar a un punto en el que se termina el camino. En este punto debemos bajar la ladera izquierda y cruzar el arroyo de Barondillo donde encontraremos al abuelo de la sierra de Guadarrama: el tejo de Barondillo. La vuelta se recomienda realizarla por el mismo camino proponiendo la pequeña variante de seguir el curso del rio Lozoya a partir del puente de la angostura  por el margen contrario al de la ida. Esta ruta recorre una distancia aproximada de 14 kilómetros y tiene una duración entre 4 y 5 horas dependiendo del número de paradas y el ritmo que se establezca.



Texto: José Ángel Macho Barragués. Ingeniero Agrónomo.
Joseangel.macho@hotmail.com
Puedes enviar cualquier consulta o curiosidad sobre paisajismo, naturaleza y jardinería.

3 de diciembre de 2016

LAGUNA DE TARAVILLA: ALTO TAJO


Una de las sorpresas que se pueden apreciar en el Parque Natural del Alto Tajo es la Laguna de Taravilla, esta masa de agua estanca se encuentra asentada en las inmediaciones de las localidades de Peñalen y Taravilla en la provincia de Guadalajara. Se trata de una formación especial no muy común ya que se da la circunstancia de ser de origen kárstico y de montaña.

Se trata de una laguna permanente alimentada por aguas superficiales (lluvias y arroyos estacionales) así como subterráneas, que brotan de un manantial que a su vez recibe por filtraciones agua del río Tajo, cuyo fondo está provisto de una capa prácticamente impermeable de arcillas. Cuando el agua de la laguna llega a rebosar se dirige de nuevo hacia el río Tajo formando a su paso diferentes formaciones tobáceas debido a la precipitación de las sales que transporta esta agua procedente de la laguna. En su punto más profundo llega a los 11-13 metros de profundidad, lo que hace que la mayoría de la vegetación se asiente en sus orillas; dado su estado de conservación, aflora una gran variedad de vegetación muy sectorial, existiendo vegetación acuática sumergida, palustre y en sus inmediaciones; entre ellas destaca el anillo de gramíneas que la rodean formado en su mayoría por la masiega y el carrizo. Tal es su naturalidad que son numerosos los pequeños peces que se ven desde las orillas; en el carrizal herrerillos, ánades y anfibios como el sapo corredor tienen cobijo. Corzos y jabalís son los mamíferos más frecuentes en la zona. En los cerros que bordean la laguna aparece el bosque mixto típico de esta zona con pinos laricios, robles y pequeños arbustos típicos del alto tajo como espliego, boj y tomillo. 

El color del agua, el entorno en el que se encuentra y su relativa conservación contribuyen a que este paraje sea espectacular. Ubicada próxima al curso alto del Tajo, rodeada de pinos y montañas, junto el color turquesa que aportan los numerosos manantiales existentes en la zona hacen de la laguna de la Parra o Taravilla un sitio singular para disfrutar de la naturaleza en su más profundo sentido. Resulta espectacular su vista desde un pequeño mirador que se encuentra subiendo por la pista central que se dirige hacia la carretera principal. Se trata de un lugar único para tomar un baño (está permitido), donde además en las inmediaciones parten diferentes senderos y pistas forestales que conectan con otros lugares de interés natural cercanos; visita obligada el salto de Poveda a 20 minutos de camino y todo su entorno con corrientes, cascadas, puentes, y roquedos: el alto Tajo en su máxima expresión. 



Texto: José Ángel Macho Barragués. Ingeniero Agrónomo.
Joseangel.macho@hotmail.com
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6 de noviembre de 2016

Bosque de Muniellos

BOSQUE DE MUNIELLOS

Hoy nos detenemos en analizar y mostrar el paisaje de la reserva natural de Muniellos en Asturias gracias a la documentación y experiencia de nuestro colaborador José Almanzor Marin González. Se trata en de un entrañable lugar donde todavía perduran parte de sus bosques naturales originales, los cuales se han convertido en un refugio único de especies amenazadas de fauna, donde todavía es posible observarlas y convivir con ellas en plena armonía.

Enclavado en el sur de Asturias junto a los concejos de Cangas de Nancea e Ibias, esta reserva se encuentra integrada por tres montes principales: Valdebois, Muniellos y la Viliella, todos ellos repletos de bosques compuestos en su mayoría por robledales (roble albar) acompañados en menor medida por hayas y castaños. En los valles: fresnos, avellanos, sauces y alisos aparecen escoltando el curso fluvial del río Muniellos y los numerosos arroyos que atraviesan estas tierras. El paisaje está compuestos por montes bajos muy erosionados por la lluvia así como por los numerosos arroyos que se forman en sus faldas; en las laderas y el fondo de los valles se desarrollan masas boscosas muy frondosas de diferente composición; en la parte alta los pastos y pequeñas lagunas de origen glaciar son lo más común. Se encuentra bajo la protección de Reserva de la Biosfera y está incluido en el Parque Natural de las Fuentes de Narcea, Degaña e Ibias. Se trata de paraísos olvidados en los que la ganadería, la caza y la minería han sido los medios principales de subsistencia a lo largo del tiempo. También la industria maderera se aprovechó de estos montes durante años, aunque su lucha personal por aguantar el avance de la tala gracias a su fuerza de resistencia y una continuada repoblación natural ha hecho de esta pequeña selva amazónica un lugar maravilloso y único en Europa.

El agente principal de  este paisaje lo conforman sus bosques de especies frondosas asentados en valles y montes de bajo relieve combinados con zonas de pastizales típicos de la región asturiana. Destacamos en su paisaje la simbiosis que existe entre estas zonas de pastos salvajes bañadas por numerosos arroyos que fluyen hacia fondo de los valles acompañados por masas boscosas de difícil acceso y cuyas panorámicas desde las alturas resultan espectaculares. Su protección, estado de conservación y situación estratégica lo han convertido en uno de los últimos refugios naturales de dos especies emblemáticas ibéricas, el Urogallo y el Oso pardo.

Altamente protegido, su entrada se reduce a 20 visitas diarias, previa reserva en la consejería de medio ambiente de Asturias.  Existen dos rutas oficiales para recorrer este enclave, una corta que va junto al bosque de ribera del río Muniellos (16 km) y otra más larga circular que recorre el bosque de ribera y llega hasta las lagunas de Muniellos (20 km). No obstante, el disfrute de estas tierras se basa en la amabilidad de sus gentes, su cocina tradicional y su naturaleza por encima de todo; naturaleza y naturalidad la que rebosa este pequeño espacio desconocido para la mayoría de personas de a pie y que esconde en su interior uno de los mayores tesoros que podemos apreciar en España.



Texto: José Ángel Macho Barragués. Ingeniero Agrónomo.
Joseangel.macho@hotmail.com
Fotos: Jose Almanzor Marín Gonzalez
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27 de octubre de 2016

PARQUE NATURAL DEL CABO DE GATA-NIJAR

En la zona sureste de la península asoma un enclave natural único por sus características geológicas, climáticas y paisajísticas. Concretamente alojado en la provincia de Almería y a lo largo de 63 km de costas y parte de su interior este espacio natural fue el primero en estar protegido en Andalucía, allá por el año 1987. Se trata de una zona árida con muy escasas lluvias, muchas horas de insolación y altas temperaturas; también es una región donde sopla con asiduidad el viento, ya sea de levante o de poniente. Lugar de alta importancia geológica por su origen volcánico, la UNESCO lo incluye en la red global de Geoparques.



Con una importancia paisajística inmensa, formaciones como chimeneas, morones, montañas, desfiladeros, playas y dunas fósiles dan un matiz al entorno que evoca a tiempos primitivos en los que la tierra se estaba formando y en los que el fuego, la lava y las cenizas a medida que se enfriaban moldeaban este paisaje hasta el paraíso que hoy en día nos encontramos. El mayor atractivo litoral reside en sus numerosas calas y playas naturales rodeadas de grandes acantilados de insólitas formas y colores. Resalta en el paisaje las formas caprichosas que presentan estos escarpes esculpidos por el viento a lo largo de los años, las puestas y salidas de sol a través de ellos resultan espectaculares. Tal es la calidad e inmensidad de su luz y su valor paisajístico que la industria del cine se ha fijado en esta comarca siendo escenario de películas como Indiana Jones y la última cruzada, la muerte tenía un precio o la más reciente serie Juego de tronos. Un nutrido numero de castillos, atalayas y torreones a modo de construcciones defensivas salpican sus partes altas, vestigios de tiempos pasados en los que los piratas usaban sus inaccesibles desfiladeros, grutas y cuevas en forma de guarida. En la zona interior destacan los grandes cortijos con una gran separación entre ellos debido a la escasez de agua de antaño que hacía que los núcleos poblacionales estuvieran dispersos. En ellos, numerosas infraestructuras agrarias como molinos, norias y aljibes testigos de épocas pasadas jalonan hectáreas de terreno que todavía hoy se cultivan de cereal y hortalizas.


En las profundidades de los acantilados asoman las praderas de poseidonia, planta marina de gran importancia medioambiental debido a que da cobijo en su interior a una gran diversidad de fauna marina, son grandes fijadoras de Co2 y oxigenan el agua proporcionándole ese tono turquesa tan preciado y evocador. Especies tan exóticas como meros, estrellas de mar, erizos o caballitos de mar pueblan las grandes extensiones de esta planta clave en el ecosistema de cabo de gata. Palmitos, pitas y azufaifos son los reyes de la vegetación. En cuanto a la fauna, aves marinas como gaviotas y cormoranes son fáciles de observar en la zona litoral; conejos, liebres y zorros conviven en las áridas llanuras junto a reptiles como la culebra bastarda o la víbora hocicuda. En la zona de las salinas aparecen casi permanentemente los elegantes y esbeltos flamencos junto a diferentes especies de ánades.


Tradicionalmente se han explotado los diferentes recursos de esta tierra a través de la minería, la caza, ganadería, pesca y agricultura estableciendo una armonía y simbiosis constante entre el ser humano y la naturaleza. Todavía son numerosos los vestigios de la época minera en forma de explotaciones abandonadas, muelles de carga y vetustos vías de tren. La pesca ha sido y es actualmente realizada de una forma artesanal sin arrastre contribuyendo a la conservación de la biodiversidad. En cuanto a la ganadería destaca la presencia testimonial de la cabra blanca andaluza, especie ganadera de gran porte  adaptada a zonas áridas con pocos recursos.


Para poder conocer bien la zona es aconsejable recorrer la costa de punta a punta parando en los lugares más emblemáticos como por ejemplo: los miradores de Amatista y Las Sirenas, El faro de Cabo de Gata, las playas de El Playazo, Genoveses y Los Muertos, Cortijo de los Frailes, las minas de Rodalquilar, Cala de San Pedro, Las Salinas y pueblos como San José, Las Negras o Aguamarga. A parte de recorrer la zona a pie o en coche también es interesante descubrir el cabo de gata desde el mar ya sea en kayak, barco o buceo, de esta manera se puede interpretar el paisaje desde un punto de vista diferente ya que se podrán apreciar detalles y llegar a contemplar lugares que solamente son accesibles desde el océano. Una nueva forma de conocer el parque muy de moda durante los últimos años es el senderismo de acantilado que consiste en recorrer los pequeños senderos que atraviesan las partes altas del borde litoral.

José Ángel Macho Barragués. Ingeniero Agrónomo

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