16 de febrero de 2017

Paisajes de foto: El barranco de la Hoz



Este magnifico paisaje se encuentra ubicado en el Parque Natural del alto tajo en la provincia de Guadalajara donde el rio de mayor longitud de la península ibérica y sus afluentes han moldeado y dibujado un paisaje abrupto de una riqueza natural asombrosa. Concretamente en la localidad de Corduente aflora un entorno mágico donde gigantes rojos guardan el barranco que forma el rio Gallo, en sus inmediaciones prácticamente encajada en la roca, emerge la ermita de la virgen de la Hoz, lugar de culto con un aire místico que sorprende.

Existe una senda escalonada que sube hasta diferentes alturas donde se han habilitado una serie de miradores que ofrecen multitud de panorámicas de toda la grandeza del barranco. Destacan los colosos farallones rocosos formados por arenisca y conglomerados inyectados de un color rojizo característico otorgado por el óxido de hierro. Estos gigantes se encuentran coronados por los emblemáticos pinos rodenos o resineros que se adaptan de forma asombrosa a estos suelos arenosos tan erosionados. En las partes altas son asiduos los vuelos del buitre leonado y los saltos de la cabra montesa, naturaleza en estado puro. Al fondo se intuye gracias a la galería que forma el bosque de ribera que lo acompaña, el curso en forma de hoz que dibuja el rio Gallo, diferentes pájaros de ribera y ánades, mamíferos como la nutria o las emblemática trucha se refugian en sus aguas limpias y oxigenadas. Se trata de un paisaje con una gran estabilidad independientemente de la estacionalidad ya que farallones y pinos permanecen inalterados con el paso de las estaciones, solamente visible en los tonos ocres que adquiere el bosque de ribera durante el otoño.




Englobado dentro del Geoparque  comarca de Molina Alto Tajo este paraje es un museo vivo y una enciclopedia para los amantes de la geología y la litología que buscan el origen de los paisajes. Son numerosos los carteles y paneles explicativos que jalonan el barranco, indicando diferentes paradas para que los visitantes conozcan los secretos mejor guardados del barranco de la Hoz, ademas la presencia de numerosos fósiles marinos atestiguan la existencia de un mar hace millones de años que fue desapareciendo hasta llegar al punto actual, curiosidades que explican la formación de estos territorios tan sorprendentes. Aunque se puede visitar durante todo el año, es mas recomendable el otoño y la primavera para evitar las temperaturas extremas que se dan en la comarca durante el invierno y el verano. Su visita se puede completar paseando por las calles medievales de la cercana y  gloriosa villa de Molina de Aragón, así como recorrer otros parajes naturales del Alto Tajo cercanos como pueden ser el puente de San Pedro o el Salto de Poveda.

Jose Angel Macho Barragues
joseangel.macho@hotmail.com

26 de diciembre de 2016

Alto Lozoya y Tejo de Barondillo

Ruta: Alto Lozoya y Tejo de Barondillo

En estos días en los que el tejo esta siendo tan mentado tanto por su propiedades medicinales como por ser protagonista de la película un monstruo viene a verme vamos a descubrir un fabulosa ruta que nos llevará a conocer un árbol ejemplar ubicado en un lugar repleto de Naturaleza. Para iniciar Esta ruta habrá que trasladarse a la preciosa localidad serrana de Rascafría



En un entorno espectacular, durante el recorrido se podrá disfrutar de paisajes como la presa y el embalse de pradillo, el puente de la angostura o diferentes panorámicas de las cumbres de Peñalara. En el trayecto nos adentraremos en un paisaje montañoso rodeado de praderas y pinares en el que nos encontraremos acompañados en todo momento por el susurro del los numerosos arroyos que se dirigen a rendir pleitesía al rio Lozoya o arroyo de angostura, como es conocido en esta parte de su curso. El cantar de pequeños pájaros del bosque como herrerillos, escribanos o zorzales amenizan el trayecto, los reflejos de las cumbres de la sierra de Guadarrama en el embalse de Pradillo resultan espectaculares, creeremos por momentos que nos encontramos en los Alpes suizos. En este tramo fluvial el paisaje esta salpicado de pinos, acebos, robles, álamos, helechos, chopos y rosales silvestres . En las cristalinas aguas oxigenadas que nos encontraremos se podrá seguir el rastro de la huidiza nutria cuya alimentación principal se basa de pequeños crustáceos como el cangrejo de rio y peces como la arrinconada trucha común. Otra imagen fastuosa es la que encontraremos al llegar al puente de la Angostura, parece que ha quedado anclado en el tiempo por su perfecta conexión con el entorno, resulta asombroso lo bien que ha envejecido esta majestuosa construcción en mampostería fabricada por orden de Felipe V. El gran protagonista de la ruta es sin duda alguna el tejo milenario de Barondillo, un tipo de árbol no muy común en la sierra de Guadarrama y que gracias al microclima que se da en esta ladera sombría y con abundante humedad se ha asentado  y crecido lentamente hasta convertirse en el ser vivo mas longevo de la Comunidad de Madrid. Este ejemplar de tejo femenino cuya edad ronda los 1700 años actualmente se encuentra rodeado de otros ejemplares de su especie, aunque con menor edad y porte. Sus grandes dimensiones y su envergadura, resultan espectaculares, al tratarse de una zona de difícil acceso, ha quedado resguardado y protegido de posibles alteraciones en su entorno; ademas se ha establecido un vallado perimetral y diferentes paneles que informan de la importancia de este gran ejemplar vivo de tejo en el que sus vetustas y retorcidas ramas principales inyectan su savia a las partes mas jóvenes otorgándolas un verde mas brillante.  Históricamente son muchos los mitos y leyendas que acompañan a esta emblemática especie de árbol, muchas de ellas hilan en torno a su eternidad y longevidad, por lo que fueron desde tiempos de los celtas en cementerios, lugares sagrados e iglesias.



Esta ruta parte del área recreativa de La Isla en la localidad de Rascafría, concretamente en el kilometro 31,500 de la M-604 de donde sale una pista forestal que remonta el rio Lozoya por el margen derecho hasta llegar al puente de la angostura; una vez allí debemos cruzarlo y seguir recto la pista que encontramos de frente, ésta va en constante ascenso en zigzag hasta llegar a un punto en el que se termina el camino. En este punto debemos bajar la ladera izquierda y cruzar el arroyo de Barondillo donde encontraremos al abuelo de la sierra de Guadarrama: el tejo de Barondillo. La vuelta se recomienda realizarla por el mismo camino proponiendo la pequeña variante de seguir el curso del rio Lozoya a partir del puente de la angostura  por el margen contrario al de la ida. Esta ruta recorre una distancia aproximada de 14 kilómetros y tiene una duración entre 4 y 5 horas dependiendo del número de paradas y el ritmo que se establezca.



Texto: José Ángel Macho Barragués. Ingeniero Agrónomo.
Joseangel.macho@hotmail.com
Puedes enviar cualquier consulta o curiosidad sobre paisajismo, naturaleza y jardinería.

3 de diciembre de 2016

LAGUNA DE TARAVILLA: ALTO TAJO


Una de las sorpresas que se pueden apreciar en el Parque Natural del Alto Tajo es la Laguna de Taravilla, esta masa de agua estanca se encuentra asentada en las inmediaciones de las localidades de Peñalen y Taravilla en la provincia de Guadalajara. Se trata de una formación especial no muy común ya que se da la circunstancia de ser de origen kárstico y de montaña.

Se trata de una laguna permanente alimentada por aguas superficiales (lluvias y arroyos estacionales) así como subterráneas, que brotan de un manantial que a su vez recibe por filtraciones agua del río Tajo, cuyo fondo está provisto de una capa prácticamente impermeable de arcillas. Cuando el agua de la laguna llega a rebosar se dirige de nuevo hacia el río Tajo formando a su paso diferentes formaciones tobáceas debido a la precipitación de las sales que transporta esta agua procedente de la laguna. En su punto más profundo llega a los 11-13 metros de profundidad, lo que hace que la mayoría de la vegetación se asiente en sus orillas; dado su estado de conservación, aflora una gran variedad de vegetación muy sectorial, existiendo vegetación acuática sumergida, palustre y en sus inmediaciones; entre ellas destaca el anillo de gramíneas que la rodean formado en su mayoría por la masiega y el carrizo. Tal es su naturalidad que son numerosos los pequeños peces que se ven desde las orillas; en el carrizal herrerillos, ánades y anfibios como el sapo corredor tienen cobijo. Corzos y jabalís son los mamíferos más frecuentes en la zona. En los cerros que bordean la laguna aparece el bosque mixto típico de esta zona con pinos laricios, robles y pequeños arbustos típicos del alto tajo como espliego, boj y tomillo. 

El color del agua, el entorno en el que se encuentra y su relativa conservación contribuyen a que este paraje sea espectacular. Ubicada próxima al curso alto del Tajo, rodeada de pinos y montañas, junto el color turquesa que aportan los numerosos manantiales existentes en la zona hacen de la laguna de la Parra o Taravilla un sitio singular para disfrutar de la naturaleza en su más profundo sentido. Resulta espectacular su vista desde un pequeño mirador que se encuentra subiendo por la pista central que se dirige hacia la carretera principal. Se trata de un lugar único para tomar un baño (está permitido), donde además en las inmediaciones parten diferentes senderos y pistas forestales que conectan con otros lugares de interés natural cercanos; visita obligada el salto de Poveda a 20 minutos de camino y todo su entorno con corrientes, cascadas, puentes, y roquedos: el alto Tajo en su máxima expresión. 



Texto: José Ángel Macho Barragués. Ingeniero Agrónomo.
Joseangel.macho@hotmail.com
Puedes enviar cualquier consulta o curiosidad sobre paisajismo, naturaleza y jardinería.

6 de noviembre de 2016

Bosque de Muniellos

BOSQUE DE MUNIELLOS

Hoy nos detenemos en analizar y mostrar el paisaje de la reserva natural de Muniellos en Asturias gracias a la documentación y experiencia de nuestro colaborador José Almanzor Marin González. Se trata en de un entrañable lugar donde todavía perduran parte de sus bosques naturales originales, los cuales se han convertido en un refugio único de especies amenazadas de fauna, donde todavía es posible observarlas y convivir con ellas en plena armonía.

Enclavado en el sur de Asturias junto a los concejos de Cangas de Nancea e Ibias, esta reserva se encuentra integrada por tres montes principales: Valdebois, Muniellos y la Viliella, todos ellos repletos de bosques compuestos en su mayoría por robledales (roble albar) acompañados en menor medida por hayas y castaños. En los valles: fresnos, avellanos, sauces y alisos aparecen escoltando el curso fluvial del río Muniellos y los numerosos arroyos que atraviesan estas tierras. El paisaje está compuestos por montes bajos muy erosionados por la lluvia así como por los numerosos arroyos que se forman en sus faldas; en las laderas y el fondo de los valles se desarrollan masas boscosas muy frondosas de diferente composición; en la parte alta los pastos y pequeñas lagunas de origen glaciar son lo más común. Se encuentra bajo la protección de Reserva de la Biosfera y está incluido en el Parque Natural de las Fuentes de Narcea, Degaña e Ibias. Se trata de paraísos olvidados en los que la ganadería, la caza y la minería han sido los medios principales de subsistencia a lo largo del tiempo. También la industria maderera se aprovechó de estos montes durante años, aunque su lucha personal por aguantar el avance de la tala gracias a su fuerza de resistencia y una continuada repoblación natural ha hecho de esta pequeña selva amazónica un lugar maravilloso y único en Europa.

El agente principal de  este paisaje lo conforman sus bosques de especies frondosas asentados en valles y montes de bajo relieve combinados con zonas de pastizales típicos de la región asturiana. Destacamos en su paisaje la simbiosis que existe entre estas zonas de pastos salvajes bañadas por numerosos arroyos que fluyen hacia fondo de los valles acompañados por masas boscosas de difícil acceso y cuyas panorámicas desde las alturas resultan espectaculares. Su protección, estado de conservación y situación estratégica lo han convertido en uno de los últimos refugios naturales de dos especies emblemáticas ibéricas, el Urogallo y el Oso pardo.

Altamente protegido, su entrada se reduce a 20 visitas diarias, previa reserva en la consejería de medio ambiente de Asturias.  Existen dos rutas oficiales para recorrer este enclave, una corta que va junto al bosque de ribera del río Muniellos (16 km) y otra más larga circular que recorre el bosque de ribera y llega hasta las lagunas de Muniellos (20 km). No obstante, el disfrute de estas tierras se basa en la amabilidad de sus gentes, su cocina tradicional y su naturaleza por encima de todo; naturaleza y naturalidad la que rebosa este pequeño espacio desconocido para la mayoría de personas de a pie y que esconde en su interior uno de los mayores tesoros que podemos apreciar en España.



Texto: José Ángel Macho Barragués. Ingeniero Agrónomo.
Joseangel.macho@hotmail.com
Fotos: Jose Almanzor Marín Gonzalez
Puedes enviar cualquier consulta o curiosidad sobre paisajismo, naturaleza y jardinería.

27 de octubre de 2016

PARQUE NATURAL DEL CABO DE GATA-NIJAR

En la zona sureste de la península asoma un enclave natural único por sus características geológicas, climáticas y paisajísticas. Concretamente alojado en la provincia de Almería y a lo largo de 63 km de costas y parte de su interior este espacio natural fue el primero en estar protegido en Andalucía, allá por el año 1987. Se trata de una zona árida con muy escasas lluvias, muchas horas de insolación y altas temperaturas; también es una región donde sopla con asiduidad el viento, ya sea de levante o de poniente. Lugar de alta importancia geológica por su origen volcánico, la UNESCO lo incluye en la red global de Geoparques.



Con una importancia paisajística inmensa, formaciones como chimeneas, morones, montañas, desfiladeros, playas y dunas fósiles dan un matiz al entorno que evoca a tiempos primitivos en los que la tierra se estaba formando y en los que el fuego, la lava y las cenizas a medida que se enfriaban moldeaban este paisaje hasta el paraíso que hoy en día nos encontramos. El mayor atractivo litoral reside en sus numerosas calas y playas naturales rodeadas de grandes acantilados de insólitas formas y colores. Resalta en el paisaje las formas caprichosas que presentan estos escarpes esculpidos por el viento a lo largo de los años, las puestas y salidas de sol a través de ellos resultan espectaculares. Tal es la calidad e inmensidad de su luz y su valor paisajístico que la industria del cine se ha fijado en esta comarca siendo escenario de películas como Indiana Jones y la última cruzada, la muerte tenía un precio o la más reciente serie Juego de tronos. Un nutrido numero de castillos, atalayas y torreones a modo de construcciones defensivas salpican sus partes altas, vestigios de tiempos pasados en los que los piratas usaban sus inaccesibles desfiladeros, grutas y cuevas en forma de guarida. En la zona interior destacan los grandes cortijos con una gran separación entre ellos debido a la escasez de agua de antaño que hacía que los núcleos poblacionales estuvieran dispersos. En ellos, numerosas infraestructuras agrarias como molinos, norias y aljibes testigos de épocas pasadas jalonan hectáreas de terreno que todavía hoy se cultivan de cereal y hortalizas.


En las profundidades de los acantilados asoman las praderas de poseidonia, planta marina de gran importancia medioambiental debido a que da cobijo en su interior a una gran diversidad de fauna marina, son grandes fijadoras de Co2 y oxigenan el agua proporcionándole ese tono turquesa tan preciado y evocador. Especies tan exóticas como meros, estrellas de mar, erizos o caballitos de mar pueblan las grandes extensiones de esta planta clave en el ecosistema de cabo de gata. Palmitos, pitas y azufaifos son los reyes de la vegetación. En cuanto a la fauna, aves marinas como gaviotas y cormoranes son fáciles de observar en la zona litoral; conejos, liebres y zorros conviven en las áridas llanuras junto a reptiles como la culebra bastarda o la víbora hocicuda. En la zona de las salinas aparecen casi permanentemente los elegantes y esbeltos flamencos junto a diferentes especies de ánades.


Tradicionalmente se han explotado los diferentes recursos de esta tierra a través de la minería, la caza, ganadería, pesca y agricultura estableciendo una armonía y simbiosis constante entre el ser humano y la naturaleza. Todavía son numerosos los vestigios de la época minera en forma de explotaciones abandonadas, muelles de carga y vetustos vías de tren. La pesca ha sido y es actualmente realizada de una forma artesanal sin arrastre contribuyendo a la conservación de la biodiversidad. En cuanto a la ganadería destaca la presencia testimonial de la cabra blanca andaluza, especie ganadera de gran porte  adaptada a zonas áridas con pocos recursos.


Para poder conocer bien la zona es aconsejable recorrer la costa de punta a punta parando en los lugares más emblemáticos como por ejemplo: los miradores de Amatista y Las Sirenas, El faro de Cabo de Gata, las playas de El Playazo, Genoveses y Los Muertos, Cortijo de los Frailes, las minas de Rodalquilar, Cala de San Pedro, Las Salinas y pueblos como San José, Las Negras o Aguamarga. A parte de recorrer la zona a pie o en coche también es interesante descubrir el cabo de gata desde el mar ya sea en kayak, barco o buceo, de esta manera se puede interpretar el paisaje desde un punto de vista diferente ya que se podrán apreciar detalles y llegar a contemplar lugares que solamente son accesibles desde el océano. Una nueva forma de conocer el parque muy de moda durante los últimos años es el senderismo de acantilado que consiste en recorrer los pequeños senderos que atraviesan las partes altas del borde litoral.

José Ángel Macho Barragués. Ingeniero Agrónomo

Puedes enviar cualquier consulta o curiosidad sobre paisajismo, naturaleza y jardinería.

9 de agosto de 2016

Paisajes de foto: El Mirador del Tajo



Desde su nacimiento, en los Montes Universales, el río Tajo baja violentamente encauzado por cortados y cantiles abriéndose paso por tierras de Teruel y Cuenca hasta llegar a la provincia de Guadalajara, punto donde nos encontramos, concretamente en El Mirador del Tajo en la localidad de Zaorejas, circunscrita a la comarca del señorío de Molina-Alto Tajo. En estas tierras, en vez de calmarse, los numerosos afluentes que vierten sus aguas en él y la naturaleza caliza del terreno crean un paisaje espectacular que activa aún más su furia. Este violento descenso crea saltos, cascadas, pozas y torrentes en los que el sonido del agua envuelve al paisaje, porque el agua es sinónimo de vida en este terreno tan hostil. Para hacerse una idea de la magnitud de los caudales que transitan el Alto Tajo solo hay que fijarse en el gran caudal que se llegó a represar en el llamado mar de castilla con los embalses de Entrepeñas y Buendia, antes de ser esquilmado por cierto.

                                     
                                          Vista Oeste. Hacia el punete de San Pedro.

Es en el Parque Natural del Alto Tajo, donde a lo largo de los años el curso fluvial del río de mayor longitud de la península ha ido encajonándose creando un paisaje de cortados, cañones, barrancos, hoces, cuevas y simas en el cual domina principalmente la roca caliza, las margas y los yesos. Desde este fantástico Mirador de el Tajo, se aprecia en la parte superior el páramo, tierras altas llanas y pobres en recursos que quedan aisladas por la creación de barrancos y cañones, su vegetación se reduce a las especies rupícolas que habitan sus paredes verticales y en la llanura de la paramera diferentes especies aisladas de sabinas. A partir de aquí la vegetación se reparte en dos estratos, un primer nivel en el que son abundantes las especies mesófilas, adaptadas al microclima que se crea en los barrancos entre las que destacan tilos, avellanos, boj, abedules y acebos junto a masas de pinos de diferentes especies repoblados, es aquí donde encuentran cobijo un gran numero de especies de mustélidos como la garduña, la gineta o el tejón y de herbívoros como el ciervo y el corzo. Más abajo, se manifiesta siempre acompañando al río, el bosque de ribera con chopos, abedules y sauces como agentes principales. Este agua tornasolada de azul turquesa alberga una de las escasas poblaciones de trucha común y nutria que aun quedan en España, indicadores de la pureza y escasa contaminación de este entorno.  Hacia el Oeste el cauce llega al puente de San Pedro, playa fluvial de aguas transparentes donde el río Gallo rinde pleitesía al gran Tajo, antes se puede apreciar una figura geológica característica de esta región, el edificio tobáceo de El Campillo, se trata de un conjunto de terrazas horizontales en forma escalonada creadas por depósitos de cal que afloran a través de los numerosos manantiales que hay en la zona. Hacía el Este grandes paredes escavadas por el continuo serpenteo del curso fluvial durante cientos de años que encuentra únicamente oposición en las roca caliza, creando estos fabulosos cortados grisáceos, territorio de las aves rapaces como el buitre, alimoche, águila o azor y que son dignos de película de ciencia ficción.

                                    
                                                        Vista Este. Hacia Peñalén.

En esta extensa región de pinares donde confluyen el río, la explotación forestal y el hombre; los recursos son muy limitados, lo que ha llevado a la despoblación masiva de sus pueblos, no en vano se trata de una de las zonas más despobladas de Europa, comparada incluso con Laponia. Tierra de Gancheros, héroes que transportaban a través del Tajo los troncos de árboles talados hasta las fábricas de madera de Aranjuez y Toledo, esconde en sus inmediaciones numerosos espacios naturales y senderos para recorrer y disfrutar. Se trata de un lugar ideal para practicar deportes en la naturaleza como kayak, ciclismo o senderismo ya que existen lugares habilitados para uso y disfrute de los amantes del deporte al aire libre.

José Ángel Macho Barragués. Ingeniero Agrónomo
Joseangel.macho@hotmail.com
Puedes enviar cualquier consulta o curiosidad sobre paisajismo, naturaleza y jardinería.





3 de agosto de 2016

Paisajes de foto: El arrecife de las sirenas

Este lugar está enclavado en el Parque Natural de Cabo de gata, fue bautizado así por los marineros de la zona allá por principios del siglo XX cuando se asentaba una colonia de foca monje en sus inmediaciones, las comparaban con sirenas cuando estos fascinantes mamíferos se recostaban en su superficie y les daban la bienvenida con sus cálidos sonidos. Esta historia recuerda a La Odisea de Homero, aunque existen más símiles como los acantilados, el trafico marítimo constante debido a la gran exportación de minerales, los cuales eran cargados a través del muelle del que todavía hoy quedan vestigios, y por último los obstáculos  en forma de moles minerales que se encontraban estas naves al pasar por la zona, la existencia de pecios como el vapor da fe de ello.

 

En cuanto al análisis del paisaje y el entorno, el factor principal son las chimeneas basálticas de origen volcánico que emergen del océano de formas irregulares y que otorgan ese tono oscuro que contrasta con el azul del cielo y el mar. Las salidas y puestas de sol son increíbles con los reflejos en el agua turquesa que nos brinda el cabo de gata gracias, en parte, a la oxigenación que proporciona la Poseidonia oceanica, planta fanerogama endémica del mediterráneo. Estas crestas gigantes de formas caprichosas que tomaron las cenizas y la lava cuando se enfriaron después una erupción volcánica llevan guardando este lugar mágico durante miles de años. En torno a ellas, hacia el norte y hacia el sur acantilados y montañas interminables también de origen volcánico bordean todo el litoral. En el fondo del mar que rodea estas formaciones se alberga una gran biodiversidad marina, praderas de poseidonia, meros, estrellas y caballitos de mar son algunos ejemplos; en el cielo gaviotas y cormoranes surcan y se posan esperando el despiste de alguna presa. Las olas chocan violentamente contra los cantiles, la resaca espumosa de diluye hacia el fondo de esta reserva marina cuna de buceadores, geólogos y científicos que buscan la luz que dió origen a este paisaje. La magia y el embrujo instan a amarrarse a sus raíces como Ulises a su barco para no sucumbir al encanto de las sirenas en la mencionada Odisea y en este caso disfrutar del graznido de las gaviotas, el bufido del viento de poniente, el rugir de las olas, en fin, abrir los ojos y contemplar este lugar como si nos hubiéramos trasladado a una isla perdida de la antigua mitología griega.

No obstante, se trata de un lugar de peregrinaje de turistas algo masificado debido a su espectacularidad, además de que en muy pequeño espacio se puede disfrutar del mirador de las Sirenas, el faro de Cabo de Gata, la playa de Las salinas y el propio humedal contiguo a esta. Además se le considera la puerta del Parque Natural de Cabo de Gata-Nijar, debido a que es lo primero que vemos cuando llegamos desde Almería en dirección al Parque.



JOSE ANGEL MACHO BARRAGUES. INGENIERO AGRONOMO
Joseangel.macho@hotmail.com